¿Qué pasará después del confinamiento?

Estamos atravesando un momento inesperado, un momento que nunca nos imaginamos que iba a suceder. Podríamos decir que tal vez estábamos preparados para una guerra, pero ¿para una pandemia? ¡Claro que no!

Estamos extrañando nuestra vida de antes, la cerveza con los amigos, los paseos familiares, las visitas en la casa, las aventuras de cada viaje y hasta las luchas con el transporte publico para llegar a cualquier lugar.

Si hay algo que agradece esta pandemia, es la naturaleza que nos rodea. Ahora resulta que hay Pumas deambulando por las calles de Santiago de Chile, Jabalíes por Barcelona, Delfines en las costas de Cagliari, Patos desfilando por París y Peces en los canales de Venecia.

Aprovechemos este momento para salir por la ventana o al balcón de nuestra casa y escuchemos el canto de los pájaros, respiremos aire puro, miremos como las aguas de los mares cada vez están más claras y la fiesta que se están montado las aves en su hábitat.

Si bien el aislamiento hace posible que volvamos los ojos a nosotros mismos, a reorganizarnos sobre lo que es completamente importante y lo que no, ¿dónde quedan las relaciones sociales? ¿y los lazos con las otras personas que son la esencia de nuestra sociedad?

Hemos visto como muchos están aprovechando el tiempo para reinventarse, para hacer aquellas cosas que antes, por falta de tiempo no podían hacer y hasta para experimentar cosas nuevas. Otros, sin embargo, sienten que esto no les ha cambiado mucho la vida y también hay quienes sienten que ya no pueden más.

Pero vamos a mirar hacia el futuro, porque ¡esto va a pasar!

Si, más pronto que tarde estaremos reencontrándonos con nuestros seres queridos, sintiendo el aire puro en nuestro rostro, mirándonos a los ojos y tropezándonos con miles de sonrisas que nos harán recordar, que “no hay mal que dure cien años” y que “después de la tormenta siempre llega la calma”.

Te imaginas cómo será el reencuentro con tus padres, tus abuelos, tus amigos, tus compañeros de clase, de trabajo, o con esos conocidos que hacían parte de tu día a día. ¿Correrás a su encuentro o te mantendrás alejado?

Porque si hay algo que nos caracteriza a los seres humanos son las relaciones sociales, si hay momentos que disfrutemos en la vida, son lo que compartimos con los nuestros y si hay recuerdos que nos llegan al alma son los que construimos con quienes más queremos.

Después de esta cuarentena saldremos renovados, miraremos la vida con otros ojos, tendremos muchas más ganas de vivir, de disfrutar cada segundo, valoraremos mucho más a las personas y agradeceremos por todas la maravillas que nos brinda la madre tierra.

Así que es momento de ir pensando en lo que queremos hacer cuando todo esto acabe. ¿Qué pasará mañana?

Puede ser que por un lado sintamos miedo de volver a abrazar a nuestra gente, de acercarnos a un desconocido, de recibir algo con nuestras propias manos y hasta de salir de las casas y de enfrentarnos a esta nueva realidad.

¿Podrá el miedo reprimir los besos, los abrazos, los gritos, la euforia, los choques de manos, las  mil y una manera de demostrar nuestras emociones?

Como dice el Neurofisiólogo colombiano, Rodolfo Llinás: “Si, les va a dar miedo por un par de semanas. La situación de relación humana es sumamente fuerte. Una vez que pasen un par de meses y que la gente se pueda besar y no les pase nada, pues empezarán a besarse de nuevo. Si no, ¿cómo vamos a sobrevivir?”.

Es hora de empezar a pensar en el mañana, en lo que nos tiene preparada la vida y en lo que esta por llegar.

Ya hemos pasado por lo peor, ahora solo vienen tiempos de cambio, de reflexión, de planes y de sueños. Tenemos que empezarnos a preparar para esta nueva realidad y pensar que cada día que pasa, es un día menos para volver a ver la luz.

¡Es hora de pensar en nuestros sueños!

Es hora de pensar en nosotros mismos y en quienes nos rodean, de no reprimir nuestros sentimientos, de actuar con el corazón, de decirle a esa persona que amas lo que sientes, de atreverte a dar un no por respuesta, de cantar bajo la ducha, de bailar en la calle, de levantarte y ser feliz.

¡Levántate que esto no se acaba aquí!

Porque esto solo fue una pausa en el camino que nos deja muchas enseñanzas, porque la vida sigue y ahora con mucho más sentido que antes.

Vamos a seguir con nuestras vidas, pero desenfrenadamente, porque lo que antes era imposible para todos, ahora será una realidad, una nueva realidad.

Esta situación nos ha hecho darnos cuenta que unidos somos más fuertes y que juntos podremos tener el mundo que deseamos, así que vamos a conseguirlo.

Vamos a poner nuestro granito de arena y esta vez, cuando todo esto pase, en vez de quedarnos encerrados en casa por el bien de la humanidad, vamos a pisar las calles dando lo mejor de nosotros mismos, pensando también en el de al lado y en el bien de todos.

Es momento de empezar a pensar en lo que queremos hacer cuando todo esto acabe, porque si hay algo que hemos aprendido, es en que tal vez lo que antes era primordial para nosotros, mañana no lo será.

¿Será que vamos a volver a ser como antes? Porque este tiempo no ha sido en vano,  todos hemos aprendido algo, todos hemos reflexionado algo y todos queremos que el mundo se recupere para algo.

Ese algo puede ser volver a la rutina de antes, empezar de cero, emprender nuestro propio negocio, tener más tiempo para nosotros mismos, no ir a las carreras, tomarnos la vida con más calma y con más pasión.

Te invito a que cierres los ojos por un instante, mires las cosas con los ojos del amor y te preguntes: ¿Qué es lo primero que quieres hacer cuando todo esto acabe?

Escrito por: Ximena Noguera


Deja un comentario

Abrir el chat
1
¿Necesitas ayuda?
Hola ¿En qué podemos ayudarte?